Repasando Dosmil14…

No llevaba idea de hacer ningún recopilatorio o repaso del año ni nada por el estilo. Porque es una tendencia que leo en muchos blogs y a mi me cuesta un poco hacer lo que hacen los demás.

No porque no me guste la idea, no os creáis, es más una cuestión de cabezonería…

Pero como también tenía en mente hacer una entrada sobre algunas cosas acerca de mi, he pensado combinar las dos ideas. Para que me conozcáis un poco mejor aquellos que estáis al otro lado de la pantalla. Al fin y al cabo , ¡a mi me encanta conoceros a vosotros!

Allá vamos…

En enero de dosmil14 continué con mis clases de alemán e inglés en la escuela oficial de idiomas que empecé ese mismo curso. Aprobando el A1 de ambos idiomas en mayo. Tengo más nivel en inglés, pero decidí hacer la preinscripción en el nivel básico para tener más posibilidad de entrar en la EOI y así fue. Y encima en ambas lenguas. Disfruté mucho, sobretodo en las clases de alemán, porque tuve mucha suerte con los compis y la profe que me tocaron. He tenido que dejar mi expediente parado para este curso, por falta de horas materiales, pero espero continuar el año próximo.

En abril, después de dos años y medio después de la boda, El Señor que vive conmigo y yo hicimos nuestro gran ansiado viaje de novios. Nuestra gran aventura americana consistió en visitar Nueva York, Boston y Nueva Orleans.

Este viaje se convirtió en el viaje de mi vida porque pude cumplir muchos sueños, como hacer un picnic en Central Park o ver un musical en Broadway (Los Miserables) pero también porque llevé con dignidad mi pánico a volar debido a mi agorafobia. Me estoy haciendo experta en superar miedos y cada vez me gusta más conseguirlo.

Además siempre había oído que viajar te hace madurar, crecer como persona y te hace libre. Pero nunca imaginé que fuera tanto. Así que desde entonces, viajar se ha añadido a mi lista de aficiones más preciadas. Y también la más cara.

En julio volví a trabajar en la escuela de verano en mi cole preferido del mundo y me quedé sin vacaciones porque empalmé el trabajo con un curso intensivo de inglés en agosto. El cual aprobé con nota y aunque no es oficial, me dio la fuerza suficiente para presentarme por libre al B2 este próximo año que entra. Crucemos los dedos.

En agosto, además, El Señor que vive conmigo y yo no cobramos las nóminas de julio (¡ninguno de los dos!) ni la paga extra (conselleria y sus movidas) Pero sobrevivimos, no sé muy bien cómo, pero lo hicimos.

En septiembre tanto esfuerzo se vio recompensado y me ofrecieron un puesto de trabajo como auxiliar de infantil en mi cole preferido del mundo (donde trabajé estos dos últimos veranos) Así que decidí dejar un trabajo a media jornada, donde estaba fija y no cobraba nada mal por otro de únicamente dos horas y media al día pero donde estoy aprendiendo más que nunca, me ha cambiado la vida y me ha recordado qué es ser feliz. Aunque sea un poco más pobre.

Ese mismo mes volví a la universidad, donde estudio la actualización a Grado de Infantil, ya que soy diplomada en magisterio musical y gracias a la última ley del peor ministro de la historia me han quitado el privilegio de trabajar en esta etapa. Me trae algunos quebraderos de cabeza, por la cantidad de tonterías en forma de trabajos que nos mandan, pero siempre pienso que el esfuerzo siempre me ha recompensado muy bien. Y eso me motiva y me anima a continuar.

El mes siguiente empecé a escribir en este blog, porque aunque Caroline empezó a fraguarse en verano, no fue hasta hace poco cuando me atreví a dar forma a este pequeño espacio.

Abrí también una cuenta de Twitter e instagram y desde entonces intento relacionarme por el mundo 2.0. Estoy “conociendo” virtualmente a gente interesante y me está trayendo buenos momentos. Soy tan simple que un comentario, un like o una mención me hace sonreír. Y van aumentando cada día.

Creo que Dosmil14 ha sido un gran año, ya no sólo por la cantidad de cosas que me han ocurrido, sino más bien por mi cambio de conducta hacia la vida. No sé si las cosas me están saliendo mejor que antes por mi actitud positiva o esta actitud favorece que me vayan mejor las cosas. Sea como sea soy feliz, disfruto de cada día y no tengo esa necesidad imperiosa de que llegue algo determinado. Aún me quedan muchas cosas por hacer, pero no ansío que llegue nada. Sólo disfruto del viaje y es una sensación genial.

Y ya que me estoy poniendo algo moñas de paso aprovecho para daros las gracias por pasaros por aquí, por interactuar conmigo y hacerme un pequeño hueco en vuestras vidas. También a aquellos que os mantenéis un poco más tímidos, pero sé que estáis ahí. Todos vosotros también influís en que sea cada día un poco más feliz.

Espero seguir compartiendo por aquí lo que pasa por mi cabeza.

Un poco más y un poco mejor.

¡¡Feliz Dosmil15!!

Nos leemos pronto

Caroline

Anuncis

Sobrevivimos a Navidad

Después de tres intensos días, hoy, estoy pletórica. Dejadme estarlo.

Desde hace unos cuantos años el Señor que vive conmigo y yo nos convertimos en anfitriones el día de Navidad para nuestras familias. La suya y la mía. A la vez. Sin tener ni idea de cocinar, con muy poco presupuesto tanto para la comida como para la presentación. Y teniendo en cuenta que somos agnósticos, que no celebramos nada en Navidad y que las tradiciones y protocolos casposos nos suelen dar un poco de grima, estamos siempre encantados con la idea (Modo ironía on) Pero en el fondo somos demasiado buenos y queremos tenerlos a todos contentos.

Los primeros años le echamos morro y conseguimos convencerlos para que trajeran algún cosita cada uno, de manera que nosotros solo poníamos la bebida y la casa. Que ya es. Porque claro, cuando tienes visita, tu casa deja de ser tu casa para convertirse en la casa de Don limpio. En lugar de invitados, a veces, parece que tengas a los Men in black de Sanidad en tu salón.

Pero en lugar de ponerlo fácil, los años siguientes nuestros queridos familiares daban más el peñazo que otra cosa (cuantos seremos, qué llevarán los demás, para no repetir, para que guste a todos…) Al final nos cansamos y decidimos prepararlo todo nosotros. Sin seguir ni uno de los consejos que comenta Ro en su blog hemos ido sobreviviendo con más o menos gracia.

Este año nos hemos despreocupado tanto de hacerlo todo perfecto, hemos ido tan a lo sencillo, nos hemos creído tanto nuestro papel de buenos anfitriones, que ha resultado ser la mejor comida navideña de lo últimos tiempos.

Y hoy día 26, me encuentro con la casa más recogida y limpia que nunca en todo el año (que venga una inspección, que venga, que ni una mota de polvo encontrarán detrás de ningún mueble) sin presión por ninguna cita importante, con la mayoría de regalos entregados. Con todo el tiempo del mundo para disfrutar de mi casa, mis peludos y el Señor que vive conmigo. Así que, hoy por fin, empiezan nuestras vacaciones. Y estoy contenta.

Y vosotros, ¿qué tal os han ido estos primeros días de fiesta?

¿Mucha presión? ¿Habéis podido disfrutar de los vuestros sin agobios? ¿Os gustan vuestras tradiciones?

¡¡Contadme cosas!!

Nos leemos pronto

Caroline